Florencia

Zapatos del 1927 de Salvatore Ferragamo fotografiados en su tienda museo. Foto por  @patriciawaltz

Zapatos del 1927 de Salvatore Ferragamo fotografiados en su tienda museo. Foto por @patriciawaltz

Excentricidad que rezuma en cada lugar. Florencia es un amasijo de hilos en el que nada se disipa entre una hilvanada y otra. Todo se concentra en la misma tela creando un fascinante patchwork de cómicas situaciones.

La ciudad italiana presume de ser, a mis ojos, la definición palpable de chaos magic.

Este término nace de la mano de Alessandro Michelle, el director creativo de la firma @gucci en 2015. Esta expresión engloba ese look en el que la mezcla de estampados, texturas y capas apelan a la personalidad, a la esencia de cada ser en su máximo esplendor. De este modo, dejando las limitaciones a un lado, se consigue un outfit galáctico, mágico, científico, oscuro pero a la vez repleto de destellos cuando dejamos que la magia del caos nos invada.

Florencia emana ese vocablo por doquier. Es esa ciudad que grita a los cuatro vientos quien es. Nada discreta e hilarante. Tan ruidosa como elegante. Y es precisamente su grito la que la define.

Ponte Vecchio. Foto de  @patriciawaltz

Ponte Vecchio. Foto de @patriciawaltz

Santa Maria del Fiore al amanecer. Foto de  @patriciawaltz

Santa Maria del Fiore al amanecer. Foto de @patriciawaltz

Helado de nocciola y una de las calles de la ciudad, Via de Neri. Foto de @eneko.raw

Helado de nocciola y una de las calles de la ciudad, Via de Neri. Foto de @eneko.raw

Paseando por las calles de la ciudad, Florencia te permite topar con la maravillosa galería Gucci Garden, el edificio museo que la firma inauguró el pasado año en el Palazzo della Mercanzia. Pude experimentar de primera mano ese concepto al ver como se concentró un grupo de monjas que muy pacientes esperaban a entrar sujetando maletines @versace de viaje.

Otro de los escenarios habituales es el imponente y majestuoso @hotelsavoyflorence que acoge a mujeres que, con un corte de pelo recto a la altura de la mandíbula, toman café macchiato procurando no manchar sus nuevos vestido, probablemente adquiridos hace escasas horas en la tienda @dolcegabbana, justo doblando la esquina.

Ese aparente orden se desdibuja de forma apabullante al alzar la vista a unos pocos metros y observar como un grupo de jóvenes comen focaccia de porchetta sin cesar y entre bocado y bocado vociferan sobre los nuevos prints de @ferragamo que han llegado a la tenda museo de la Piazza di Santa Trinita.

La magia caótica que rodea la ciudad se esfuma y todo se vuelve terrenal cuando sostienes un helado de nocciola en tus manos. Mi favorito es el que sirven en la heladería Santa Trinita, justo a los pies del puente homónimo. Dejaos impresionar por las florentinas que llevando los últimos @prada cruzan de un lado a otro los puentes adoquinados de la ciudad que por mucho que ellas lo hagan parecer fácil no lo es.

Lo dicho, a Florencia se viaja por los helados. Y luego por todo lo demás.

Selfie en un hotel de Piazza di Santa Trinita. Foto de  @patriciawaltz

Selfie en un hotel de Piazza di Santa Trinita. Foto de @patriciawaltz

Felicidad italiana en forma de cucurucho. Foto de  @patriciawaltz

Felicidad italiana en forma de cucurucho. Foto de @patriciawaltz

Luz de Florencia y pañuelo de Versace. Foto de  @patriciwaltz

Luz de Florencia y pañuelo de Versace. Foto de @patriciwaltz

Escaparate en Via Roma. Foto de  @patriciawaltz

Escaparate en Via Roma. Foto de @patriciawaltz

Fiorucci. Foto de  @patriciawaltz

Fiorucci. Foto de @patriciawaltz

Colaboración de Trouble Andrew para Gucci. Foto de  @patriciawaltz

Colaboración de Trouble Andrew para Gucci. Foto de @patriciawaltz

Selfie en espejos fortuitos. Foto de  @patriciawaltz

Selfie en espejos fortuitos. Foto de @patriciawaltz

Gucci Garden. Foto de  @patriciawaltz

Gucci Garden. Foto de @patriciawaltz

A las puertas de la heladería Santa Trinita. Frente al río Arno. Foto de @eneko.raw

A las puertas de la heladería Santa Trinita. Frente al río Arno. Foto de @eneko.raw

Patricia WaltzPatricia Waltz